Ángeles

Medita con los Ángeles

A lo largo de la historia de la humanidad y en todas las culturas, los seres humanos siempre nos hemos sentido acompañados de alguna manera.  Normalmente a estas “invisibles compañías” las calificamos como protectoras y las denominamos Seres de Luz, dando así por supuesto que proceden de una realidad energética más cercana a la fuente de la que nosotros, los humanos terrícolas, ostentamos actualmente. Estos seres celestiales. espirituales, extraterrestres o como cada cual quiera entenderlos suelen traer consigo la misión de ayudar, cada uno a su manera, dependiendo de la religión, filosofía o tendencia espiritual con la que venga asociado. En cualquier caso, y en las tendencias occidentales, solemos denominarlos Ángeles.

La experiencia nos dice que las meditaciones con los Ángeles son especiales. Nos llevan a otros planos de consciencia y en ella se perciben sensaciones muy gratas. Podemos, con la práctica, tener experiencias realmente iniciáticas. Los Ángeles están ahí para ayudarnos, son nuestros aliados y solo esperan recibir órdenes para cumplirlas con la mayor de las diligencias. Nunca mendigues un favor a los Ángeles. Ellos esperan que lo hagas como lo harías con alguien en quien confías  y se ha prestado para ayudarte. Solo indícales qué necesitas, agradece la ayuda como si ya la tuvieras. Funciona así.  Cuando medites ten en cuenta que cualquier pensamiento de maldad, de temor, de carencia, enfermedad o circunstancia contraria a lo que deseas debe desaparecer de tu mente y de tu lenguaje. Piensa en aquello que deseas tal como lo deseas y ten mucho cuidado porque con independencia de cual sea tu deseo… puede cumplirse. Los Ángeles no juzgan, eso es cosa de los humanos, no censuran, no hay bien o mal para ellos, lo que tú pidas es una orden que ellos trataran de cumplir aunque sea en tu contra. Insisto; ten mucho cuidado con lo que encargas a los Ángeles durante una meditación porque lo más probable es que lo obtengas.

Revisa tus necesidades. Busca qué emoción las mueve. Piensa detenidamente en aquel bien que quieres . Manifiestalo en términos de órdenes dadas con amor y respeto. Nunca pidas nada que tu no quisieras para ti mism@. Esas son las únicas premisas. Todo lo demás es cosa tuya.

CLASIFICACIÓN DE LOS SERES DE LUZ

Se denominan comúnmente esferas a cada uno de los tres niveles o categorías de ángeles:

Primera esfera: ángeles que sirven como consejeros celestiales:

Serafines: El superior directo es el Creador. Son los más cercanos a él y los más hermosos artífices de la belleza. Se los considera la jerarquía más alta de los Ángeles; rodean el trono de Dios y lo alaban cantándole “Santo, Santo, Santo”.
Se dice que poseen seis pares de alas; dos tapan la cara, dos el cuerpo y las otras dos las utilizan para volar (algunos dicen que se cubren de la luz de Dios).
Sirven al Dios que poseemos en cada uno de nosotros y trabajan especialmente con la energía amor; son conocidos también como cantores o músicos de Dios. Se los representa a veces con instrumentos musicales o cantando; transmiten la frecuencia Amor Impersonal y la sabiduría del amor.

Querubines: rebajan con la energía Sabiduría y están dirigidos por el Arcángel Gabriel. Se los divide en Querubines del Fundamento y Querubines del Firmamento; custodian los lugares sagrados, sostienen la Creación para que ésta no se destruya. Sostienen las Querubinesgalaxias, los sistemas, las órbitas de los planetas, y hay Querubines sobre dichos planetas, soles y estrellas.

Su nombre deriva del hebreo “Kerub”, que se interpreta como “el que intercede” o “el conocimiento en sí mismo”.
Se los representa en el período barroco sosteniendo los cielorrasos de una habitación como regordetes alados.
La energía cósmica es transmitida por un Querubín. Trabajan el macro y el microcosmos: nuestra conciencia del infinito.

Los Querubines del Fundamento protegen los lugares sagrados; abriendo poco a poco dichos lugares, que eran secretos y protegidos hasta ahora (ej.: se están descubriendo lugares como templos, tumbas, escritos antiguos, etc.).

Tronos: Están dirigidos directamente por el Creador y trabajan la energía Poder; manejando el impulso de vida y el impulso creador.
Nuestro Ángel Solar es un trono. El Padre está sentado en un trono. En la mitología se los menciona como carros de fuego o ruedas que conectan el cielo con la Tierra.
Los impulsos son dos: uno gira hacia la derecha y otro hacia la izquierda; son como dos anillos que se entrelazan. Somos nosotros, con nuestras dos polaridades, es decir, el Yin y el Yang.
Nuestra Presencia es nuestro presente continuo en nosotros, el que siempre está, el gemelo sabio, el que siempre estará.
Los Tronos están dentro del grupo de ángeles de mayor tamaño y toman distintas formas; una de ellas, se dice, es la silla del Padre.

Segunda esfera: ángeles que trabajan como gobernadores celestiales:

Dominios o Dominaciones: El superior directo de las Dominaciones es el Arcángel Rafael. Trabajan con el rayo verde; son sanadores e integradores en los niveles físico, emocional y mental. Transmiten técnicas y conocimientos necesarios para la sanación, ya sea para los humanos como para el planeta y todos sus reinos (mineral, vegetal, animal). Transmutan lo enfermo por lo sano; son ángeles que protegen los hospitales, los trabajos de yoga y meditación. Son seres celestiales que gobiernan las actividades de todos los grupos angélicos inferiores a ellos.

Se los puede invocar para todo caso de enfermedad, ya sea física, emocional o mental. Manifiestan la sanación, la verdad, la concentración, la consagración y fundamentalmente la perfección.
Se los llama también los enjoyados, los médicos del cielo, etc.; sus ropajes son blancos o verdes con piedras preciosas, y sus alas son de color tiza.

Estos ángeles exaltan la belleza, la educación, la música, el arte, la sabiduría, el amor. Transmutan todo lo bueno para nosotros.

Virtudes: Trabajan con la energía de sabiduría y el director es Dios. Se caracterizan por ser pequeñas y muchas, y traen rápidamente energía espiritual. Son hacedoras de milagros; trasladan la luz al planeta, son muy rápidas.
Transmiten mayor cantidad de energía espiritual en menor tiempo. Se les quita figura por su rapidez, por eso generalmente se las simboliza como una carita con alas; traen la respuesta de Dios en situaciones extremas.
Traen la energía búdhica necesaria para que se realice lo que el ser considera un milagro, por ejemplo una resurrección, alguien imposibilitado de caminar y que comienza a hacerlo, etc. Producen una transformación en la materia.
Son conductores de todas las frecuencias espirituales (todos los colores).
Cuando enviamos luz al planeta, son las virtudes las que intervienen. Pertenecen al plateado que es la vibración más alta del rayo blanco (energía fría). A medida que más grupos humanos aprendan a trabajar con las virtudes, habrá una mayor infusión de energía espiritual disponible para nuestro planeta.

Poderes: Son ángeles guerreros y se los representa con armaduras; son el ejército del Padre. El jefe o príncipe es el Arcángel Miguel, y trabajan con el rayo azul.
Desde este coro se coloca sobre cada ser un Ángel de Protección con el propósito de proteger la materia, que lo acompaña durante todas las vidas desde el momento en que aparece por primera vez como humano. Luchan contra el plano astral más denso y se los invoca para librarse de entidades y pensamientos negativos.
Equilibran y reconcilian los opuestos (por ejemplo, donde hay oscuridad buscan la luz). Es un coro muy grande y de él depende el equilibrio entre el bien y el mal.
A este coro pertenecen los Ángeles del Nacimiento y los Ángeles de la Muerte, que son los que acompañan al ser cuando viene a este plano y también lo llevan de vuelta, ayudando a despegar sus cuerpos de este plano.
Este coro angélico tiene a su cargo que nunca el mal supere al bien.

Tercera esfera: ángeles que laboran como mensajeros celestiales:

Principados: Están dirigidos por el Arcángel Uriel. Desde este coro es colocado sobre cada ser un ángel con el propósito de suministrarle todo lo que pueda necesitar.
Son los grandes ángeles que rigen los reinos elementales y los contienen dentro del orden divino; son los guardianes de los grandes grupos, de los países y naciones, de las ciudades, de nuestro barrio, nuestra manzana, nuestra casa, animales y plantas. También son ángeles integradores; acuden según nuestras necesidades o en momentos de desesperación.
Dentro de los Principados existen y trabajan nueve coros más (sólo para el reino humano) que cumplen distintas actividades: hacer trabajos internos para la contemplación; desarmar energías del plano astral denso; para aquietamiento pre-meditativo; para lograr quietud en situaciones que se viven como extremas; para adquirir fuerzas y resolver situaciones sin temor, etc.
Nos dan discernimiento, son ejecutores del dar. Sus virtudes son servicio, suministro, serenidad, paz y sanación psicosomática. Hay que pedirles todo lo que queremos sin pensar en cómo lo queremos.
Los Principados también atienden a los reinos mineral, vegetal, animal y humano.

Arcángeles: Son corrientes de vida independientes de los ángeles y los elementales.
Son los ángeles super lumínicos, mensajeros que llevan los decretos divinos; están considerados como los intercesores más importantes entre Dios y los humanos. También los llaman los mensajeros de Dios y son los que comandan las legiones del cielo en su constante batalla con los hijos de las tinieblas (se cree que en algún momento fueron como humanos, pero no se sabe cuántas ruedas kármicas atrás).
El contacto con el mundo angélico es un contacto directo con la Conciencia Cósmica, con la frecuencia Amor, y es en sí mismo Alegría. Están dirigidos directamente desde el plano búdhico, por el Padre.
Los arcángeles son los seres más evolucionados junto a los Elohims. Son co-creadores del Universo.

Los principales son siete, tienen libre albedrío y pueden presentarse sin ser convocados:

MIGUEL: es el jefe de los Poderes y las Potestades. Es para protección y para no tener negatividad.

JOFIEL: representa la Sabiduría Divina; es el rayo amarillo.

CHAMUEL: está relacionado con el confort y el amor impersonal; es el rayo rosa.

GABRIEL: es la energía de equilibrio, la belleza y el arte; es el rayo blanco.

RAFAEL: es el médico de Dios; representa la sanación de las enfermedades físicas. Es el rayo verde.

URIEL: es suministro, paz; cura enfermedades psicosomáticas. Es el rayo oro-rubí.

ZADQUIEL: trabaja la transmutación, es organización. Rayo violeta.

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TAROT DE LOS ÁNGELES

2018-09-25T11:11:31+00:00

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