AMOR EN TIEMPOS DE PANDEMIA

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Confinados entre los muros del hogar los amores muestran sus fortalezas y sus debilidades. Sus amenazas y oportunidades. Sólo depende del material con que se fueron construyendo en los días en los que el ruido de lo cotidiano se mezclaba con la vida.

Ahora, en el silencio de las calles vaciadas de vida, cada sonido es más nítido. Puedes oír los mensajes contenidos que guardaban los labios del otro, de la otra. Antes no había tiempo ni para eso. Las horas de convivencia quedaban diluidas entre preparar lo inmediato, distrae el cansancio de la jornada y avanzar mentalmente las horas siguientes. Pero nada es igual desde ayer. Hoy sobra tiempo y faltan ganas. No hay prisas por llegar a ningún andén. Los trenes de miradas bajas parecen viajar vacíos de futuro.

No me di cuenta de que ya no estabas. ¿Cuando sucedió?
Nunca quise que te fueras. Nunca. Tal vez la distancia se hizo grande a pasos muy pequeños.

Dimos por seguro que íbamos al mismo lugar, pero en algún momento del viaje seguimos caminos imperceptiblemente diferentes. Seguimos oyendo nuestras voces. Seguimos viendo nuestros cuerpos, compartiendo el mismo baño y la misma cafetera en la mañana. Esa fue la trampa de la vida: Nos desdibujó el mapa. Sin saberlo caminábamos hacia un puerto diferente.

Hoy la voz de la muerte entró por la pequeña ventana que cada día nos pone frente a las tragedias ajenas de otros que viven lejos, en lugares diferentes, con pieles diferentes.

Hoy la muerte nos miraba a los ojos a tí y a mí. Fue un golpe fuerte, en mitad de la monotonía. Un golpe que nos hizo apartar la vista de lo que ya no era ajeno. La sacudida nos hizo buscar la mirada en los ojos olvidados. Un latigazo fuerte salto de tu alma a la mía. Un arco eléctrico de fuerza iluminó el espacio común mostrando una vereda que enlazaba nuestros senderos.

La tragedia paro nuestras mentes y arrancó las conciencias y entonces nos vimos.
No estamos tan lejos. Estábamos a un latido, a un suspiro a una conversación desnuda.

Benditas las horas que nos quedan en esta reclusión.

Usaremos las palabras para ordenar los recuerdos. Limpiaremos las heridas y bordaremos las cicatrices con hilos de amor infinito que adornen nuestra historia de cruda realidad superada por la fortaleza de dos almas que deciden, por mutuo amor, esperar juntas el próximo destino.

Mundo Mágico Tarot y Videncia

2020-09-02T12:41:00+00:00

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